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Daniel Manrique

Empecé a preparar mis primeros ceviches cuando tenía 17 años y me divertía pescando con mis amigos en el segundo muelle de San Bartolo. De ahí que en la época de la universidad y junto a uno de esos amigos decidiera poner un pequeño local con el mismo nombre. La ambición no era mucha, pero sí suficiente si lograba pagarme la universidad cada mes.

Pusimos el primer local en el garaje de mi socio, ubicado frente al Ovalo Quiñónes en Corpac. Cuatro mesas cabían con las justas en el local de aprox. 40 m2. Yo me encargaba de la cocina y mi amigo de atender a la gente. Éramos una combinación ganadora. Sin embargo, ninguno de los dos se hubiese imaginado que ahí empezaba toda esta historia.

La acogida fue total. En poco tiempo el pequeño garaje se puso de moda y todo lima hablaba sobre el Segundo Muelle. Entonces decidimos arriesgamos a convertirlo en cadena. Logramos negociar el restaurante ubicado en Conquistadores, luego el de Canaval y Moreyra, el del malecón Cisneros en Miraflores y por último el de Rivera Navarrete, en la zona financiera más importante de San Isidro.

Muchas cosas han pasado en estos años. Mi socio se fue a vivir a España (ahora es un tigre del marketing en Cadiz) Nosotros nos hemos convertido en una de las cadenas de restaurantes más importantes de Lima. Nos visitan estrellas, artistas, políticos y otros tantos personajes famosos. Hemos ganado importantes premios. Damos vida a más de una centena de platos. Pero lo más importante, hemos hecho de cada cliente un amigo.